El súper negro que hay a mi lado ya se a comido la torta de aceite que le he dado, debía de tener hambre porque empezó al comersela con el envoltorio, pero no le gustó mucho y al final se lo quitó.
Llevo ya mas de seis horas en el autobús y se hace insoportable, mi culo ya tiene la marca de los asientos tatuado. Quiero llegar al hotel y dormir, quiero sentirme Preysler.
En la foto mi amigo el súper negro (las luces están apagadas)


